FUCHS ha estado siempre a la vanguardia en el desarrollo de soluciones sostenibles para los procesos de limpieza de metales. La Dra. Sara Pasquale, R&D European Head of Cleaners comparte en este artículo enfoques innovadores, centrándose en fluidos de limpieza a baja temperatura específicos para aluminio, multimetal y materiales ferrosos. Estas soluciones abordan los retos de la contaminación microbiológica, la espumabilidad, la protección contra la corrosión y la eficacia de la limpieza, al tiempo que ahorran energía y agua, reducen los residuos y disminuyen las temperaturas de funcionamiento.
Reducción de la huella de carbono del producto mediante la limpieza de metales a baja temperatura
La limpieza de metales es un proceso crítico en varias industrias, como la automovilística, la aeroespacial y la manufacturera. Los métodos de limpieza tradicionales suelen implicar el uso de productos químicos agresivos y un elevado consumo de energía, lo que genera problemas medioambientales y económicos.
El lavado a temperaturas más bajas en la industria metalúrgica puede tener un impacto significativo en la huella de carbono del producto (PCF). El lavado a temperaturas más bajas suele reducir el consumo de energía, lo que a su vez disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a los procesos de calentamiento. Esta reducción en el uso de energía puede conducir a un PCF global más bajo para los productos metálicos, ya que los procesos de alto consumo energético son uno de los principales contribuyentes a las emisiones de carbono en la industria.
Además, el lavado a temperaturas más bajas puede prolongar la vida útil del equipo de lavado y reducir las necesidades de mantenimiento, contribuyendo aún más a un menor impacto medioambiental. Sin embargo, es importante sopesar estas ventajas con la eficacia del proceso de lavado, ya que las temperaturas más bajas no siempre alcanzan el nivel de limpieza deseado, lo que puede afectar a la calidad del producto (por ejemplo, una menor protección contra la corrosión).
A continuación se presentan algunos ejemplos de la industria metalúrgica que ponen de relieve cómo el lavado a baja temperatura puede contribuir a unas prácticas más sostenibles en esa industria al reducir el uso de energía y las emisiones:
- Procesos de tratamiento térmico: Los procesos como el recocido, el temple y el revenido suelen incluir etapas de lavado para eliminar contaminantes y residuos. El lavado a baja temperatura puede reducir el consumo de energía y las emisiones durante estas etapas.
- Galvanoplastia: En la galvanoplastia, los metales se recubren con una fina capa de otro metal. El lavado a baja temperatura puede ayudar a limpiar las superficies metálicas antes de la galvanoplastia, garantizando una mejor adherencia y calidad del revestimiento.
- Decapado: Este proceso consiste en eliminar los óxidos y las incrustaciones de las superficies metálicas mediante soluciones ácidas. El lavado a baja temperatura puede utilizarse para aclarar el ácido, reduciendo el riesgo de daños térmicos al metal y ahorrando energía.
- Desengrase: Muchos procesos metalúrgicos requieren el desengrase previo de las piezas para eliminar el aceite y los lubricantes. El lavado a baja temperatura puede limpiar eficazmente estas piezas, consumiendo menos energía y reduciendo la huella de carbono.
Este artículo expone cómo es posible la transición a un proceso de desengrase a baja temperatura.
Enfoque sinérgico e innovador para los retos de las bajas temperaturas
En FUCHS no abordamos los problemas de forma aislada. En su lugar, aprovechamos las sinergias que ofrece un paquete de tensioactivos especialmente diseñado, que nos permite abordar los desafíos comunes de las bajas temperaturas de una forma integral e interfuncional. Nuestra estrategia de formulación se basa en la optimización de todo el proceso, no sólo de los retos individuales. Mediante la integración de aditivos multifuncionales que trabajan en armonía, garantizamos que nuestros limpiadores para bajas temperaturas ofrezcan un rendimiento constante y una mayor estabilidad a lo largo de las necesidades de desengrase de diferentes sustratos metálicos, entre los que se incluyen el aluminio (RENOCLEAN MSO 3006) y los multimetales (RENOCLEAN MSO 3008 y RENOCLEAN FSO 4008).
La nueva gama de productos RENOCLEAN supera los problemas habituales de la limpieza a baja temperatura:
- Contaminación microbiológica: desarrollamos nuevas formulaciones que incluyen aminas y ácidos especiales para aumentar la estabilidad y evitar el crecimiento microbiológico.
- Espumabilidad: incorporamos nuevos paquetes de tensioactivos que mejoran la humectación y el aclarado a la vez que controlan los niveles de espuma. Además, al mejorar las propiedades de desemulsificación de los productos, es posible aprovechar el efecto antiespumante del propio aceite eliminado sin necesidad de añadir un antiespumante como tratamiento del tanque.
- Protección contra la corrosión: equilibrio entre detergencia y desemulsificación para prolongar la vida útil del baño y mejorar la protección contra la corrosión, como se observa con el aditivo de rechazo de aceite sin cloruros que se encuentra en RENOCLEAN MSO 3008, RENOCLEAN MSO 3006 y RENOCLEAN FSO 4008.
- Eficacia limpiadora: uso de agentes humectantes avanzados y optimización de la sinergia entre los diferentes componentes químicos para mejorar el rendimiento global de la limpieza.
A continuación mostramos un estudio de laboratorio en el que se compara la tecnología de limpieza tradicional con la nueva tecnología de limpieza a baja temperatura, en la que los cambios introducidos muestran un mejor aspecto de los fluidos en servicio (contenido de aceite en la parte superior y agua dulce en la parte inferior, lo que permite una mejor eliminación del aceite y la reutilización del agua).
En la imagen vemos, a la izquierda, contenido total de aceite en la lavadora, en el centro nueva tecnología de aminas y agente humectante aplicado, y a la derecha fluido en servicio en las instalaciones de la empresa cliente con el producto anterior.
Soluciones innovadoras para la limpieza de metales: Casos de clientes de la industria del automóvil
- RENOCLEAN MSO 3008
Una empresa inglesa con fábrica en Galicia especializada en la limpieza por pulverización de piezas de acero y multimetálicas implantó con éxito RENOCLEAN MSO 3008 en sus operaciones. Esta solución permitió reducir significativamente la temperatura de funcionamiento, bajándola de 65 °C a 35 °C. La mejora de la eficiencia energética resultante se tradujo en un ahorro anual de aproximadamente 33.000 euros, lo que mejoró directamente la productividad de la planta.
Desde el punto de vista de la calidad y el medio ambiente, la introducción de RENOCLEAN MSO 3008 permitió prolongar notablemente la vida útil del baño, reduciendo la frecuencia de sustitución del mismo. Además, no se registraron quejas sobre el rendimiento de la limpieza durante todo el periodo de uso, lo que indica un proceso de limpieza estable y confiable. Estas ventajas se atribuyen a la avanzada formulación del producto, que incorpora una nueva tecnología de aminas, un agente humectante y un aditivo de rechazo de aceite sin cloruros. Esta combinación no sólo mejora la eficacia de la limpieza y la protección contra la corrosión, sino que también minimiza la formación de espuma y la contaminación microbiológica dentro del sistema.
Desde el punto de vista operativo, la adopción de RENOCLEAN MSO 3008 permitió racionalizar el inventario y reducir las tareas de mantenimiento asociadas. Esta optimización supuso un ahorro anual adicional de 21.000 euros. En conjunto, la empresa consiguió una reducción total de los costes operativos de casi 500.000 euros al año, lo que sitúa a RENOCLEAN MSO 3008 como una solución muy eficaz y sostenible para los procesos de limpieza industrial en entornos exigentes.
- RENOCLEAN MSO 3006
Grupo Estampaciones Mayo, empresa especializada en la estampación de aluminio y acero galvanizado en caliente, adoptó RENOCLEAN MSO 3006 para sus procesos de limpieza por aspersión, tradicionalmente realizados a 65 °C. La implantación de esta solución permitió reducir sustancialmente el consumo de energía, permitiendo una limpieza eficaz a sólo 35 °C y generando un ahorro energético de aproximadamente el 50%. Esta transición no sólo mejoró la eficiencia del proceso, sino que también contribuyó significativamente a los objetivos de sostenibilidad de la empresa.
El impacto en la calidad y el rendimiento medioambiental fue igualmente notable. La vida útil del baño se alargó drásticamente (de un mes a nueve meses), lo que redujo la frecuencia de los cambios de baño y el tiempo de inactividad asociado. Además, la empresa experimentó una reducción del 70% en las reclamaciones relacionadas con la limpieza, lo que refleja una notable mejora en la consistencia y confiabilidad de la limpieza. La generación de residuos también se redujo en un 75%, lo que refuerza los objetivos medioambientales de la empresa.
Desde el punto de vista operativo, el uso de RENOCLEAN MSO 3006 permitió reducir en un 80% el número de existencias necesarias, que pasaron de tres a una, y simplificar la gestión global de las operaciones de limpieza. Estas mejoras se atribuyen en gran medida a la avanzada formulación del producto, que combina una mezcla sinérgica de aminas y ácidos especiales para mejorar la estabilidad química, junto con un nuevo paquete de tensioactivos que mejora la humectación de superfícies y la capacidad de aclarado. La formulación también consigue un equilibrio óptimo entre detergencia y desemulsificación, lo que contribuye a prolongar la vida útil del baño y la estabilidad general del proceso.
En el siguiente video puedes ver un testimonio de este caso de éxito.
Impacto de la sostenibilidad
El compromiso de Grupo FUCHS con la sostenibilidad se refleja en su enfoque integral para reducir las emisiones de CO2 y promover prácticas de economía circular. Con el desarrollo de productos como RENOCLEAN MSO 3006, RENOCLEAN MSO 3006 RENOCLEAN FSO 4008, FUCHS no solo mejora la eficacia de la limpieza, sino que también contribuye a obtener importantes beneficios medioambientales, como un menor consumo de energía y agua y una menor producción de residuos.
La limpieza a temperaturas más bajas en la industria metalúrgica puede suponer importantes ahorros de energía y reducciones de costes.
He aquí algunos puntos clave:

Reducción de emisiones de CO2
Además del ahorro de energía, la reducción de la temperatura de limpieza también puede reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono. A modo de ejemplo, una reducción de la temperatura de limpieza puede suponer una reducción estimada de entre 200.000 y 500.000 toneladas métricas de CO₂ al año.










