Visión ecológica: a lo largo de toda la cadena de suministro
La sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente tienen una importancia particular en FUCHS. En sus más de 60 sedes de todo el mundo, FUCHS ya está implementando la estrategia de neutralidad de carbono. Pero para la empresa esto no es suficiente. El productor de lubricantes, con la vista puesta más allá de sus propias fronteras, está considerando el proceso completo y la cadena de suministro de sus productos.
"Actualmente nos centramos en la sostenibilidad de nuestra propia producción. A largo plazo, sin embargo, no solo es nuestra producción la que debe tener una huella de carbono neutra, sino también nuestros productos. Para conseguirlo, necesitamos productos renovables y biodegradables más que nada", resume el Director técnico general de FUCHS, el Dr. Lutz Lindemann. "También pretendemos reducir significativamente la huella de carbono de nuestros clientes con la calidad de nuestros productos, por ejemplo, ayudando a aumentar la eficiencia energética de las aplicaciones pertinentes mediante el uso de nuestros productos".
ALTERNATIVAS A MATERIAS PRIMAS FÓSILES
La compra sostenible es uno de los puntos principales de la agenda de FUCHS, especialmente en términos de las materias primas utilizadas en los productos FUCHS. "La cuestión crucial del asunto es: ¿cómo lidiamos con nuestra materia prima principal, el petróleo crudo?", explica Lindemann. "Ya existen algunos enfoques apasionantes, como la idea de extraer dióxido de carbono de la atmósfera y combinarlo con hidrógeno para obtener una alternativa al crudo".
PRIMEROS PRODUCTOS BIODEGRADABLES
FUCHS ya fabrica productos biodegradables, como el aceite de motor PLANTO para vehículos comerciales, que recientemente recibió la aprobación del fabricante de motores Deutz, o una gama para el mantenimiento de bicicletas, que se produce usando hasta un 90 por ciento de materias primas renovables. "Aún hay mucho margen de mejora", admite Lindemann, con lo que hace referencia a los múltiples proyectos de investigación en los que está involucrada FUCHS y que están arrojando resultados prometedores.
INVESTIGACIÓN PARA LA SOSTENIBILIDAD
El proyecto CapAcidy que finalizó a mediados de 2019 tenía como objetivo usar materias primas renovables regionales para la fabricación. "El proyecto se centraba en el trabajo de investigación para sustituir el aceite de palma importado de los trópicos para producir ácidos grasos de cadena media con el sustrato de fermentación de plantas domésticas de biogás. Actualmente estamos probando las posibilidades para usar esto en nuestra empresa". Lindemann también está muy interesado en la alianza "Zero Carbon Footprint" que quiere hacer que los flujos de residuos ricos en carbono puedan utilizarse para la industria con la ayuda de la biotecnología. "En resumen, podríamos usar grasa de cocina reciclada como espesante en nuestra grasas lubricantes", declara el miembro del Consejo ejecutivo de FUCHS. "El objetivo actual es colaborar con un fabricante externo para producir las moléculas identificadas en grandes cantidades, probar su efectividad en ensayos prácticos y obtener una visión de conjunto de los costes".
FABRICACIÓN RESPETUOSA CON EL MEDIO AMBIENTE
Por supuesto, donde FUCHS puede tener una mayor influencia sobre la situación es en sus propias sedes; en ellas, la neutralidad de carbono está declarada desde el inicio de 2020. La optimización de procedimientos y procesos es de vital importancia para seguir reduciendo el consumo de agua y energía. "Ya hemos reducido un 30 % las emisiones de carbono desde 2010", comenta Lindemann sobre uno de los triunfos de los últimos años. "Pero aún hay un enorme potencial. Algunas de nuestras sedes, como FUCHS LUBRICANTS (UK) están dando un muy buen ejemplo. Cuando se construyó un nuevo edificio de administración central en Gran Bretaña, aprovecharon para instalar unos 2000 colectores solares en el tejado. Y, en el nuevo almacén, se planificó un sistema de recolección de agua de lluvia". Además, FUCHS quiere seguir aumentando la proporción de energía renovable que utiliza, que actualmente es del 27 %. "Países como Noruega, con sus numerosas centrales hidroeléctricas, son especialmente adecuados".
PRODUCTOS PARA UNA MAYOR EFICIENCIA ENERGÉTICA
No obstante, suele ser la fase de uso la que tiene un impacto sobre el análisis de eficiencia ecológica en toda la cadena de valor, y los lubricantes son un elemento de ajuste importante para una industria respetuosa con el medio ambiente. "Nuestros productos reducen la fricción, el desgaste y la corrosión, tanto en máquinas y transmisiones, como en modernos trenes de alta velocidad, parques eólicos, o centrales hidroeléctricas", enfatiza Lindemann. "Y aunque no somos la típica 'empresa verde', nos consideramos pioneros tecnológicos en nuestro sector y trabajamos continuamente para optimizar de forma estable el rendimiento de nuestros productos y desarrollar innovaciones. Un ejemplo actual es la investigación de un 'aceite para motor eléctrico', para coches eléctricos, que no solo lubrique la transmisión, sino que también refrigere las máquinas eléctricas y la electrónica de potencia; un fluido multitalento que impresiona especialmente con una capacidad calorífica significativamente mayor y una mejor conductividad del calor en comparación con los aceites de motor convencionales. Esta es una propiedad muy importante para el funcionamiento de los nuevos coches eléctricos, puesto que durante la operación del sistema se alcanzan picos de temperatura que tienen que reducirse rápidamente". Este tipo de aceite para motor también podría superar los retos del coche eléctrico del futuro, con revoluciones de entre 30 000 y 50 000, y representa una política de negocio sostenible que se centra en los desarrollos a largo plazo.







